Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Más que crear una nueva Constitución Política, México requiere un ordenamiento y una depuración de la actual Carta Magna, afirmó aquí el Senador Enrique Burgos García.
Entrevistado antes de impartir en el Auditorio de la Unidad Académica de Derecho y Ciencias Sociales, la conferencia “La Constitución frente al Centenario” , consideró que la actual Constitución “es extraordinaria porque ha sabido evolucionar y adaptarse a los cambios sociales”.
Y añadió: “cada vez que se va a conmemorar un aniversario de la Constitución surgen dos corrientes: una que dice que nuestra Ley Suprema está concluida, que ya no es útil, y otra que señala que hay que preservarla”.
En lo personal, dijo , la Constitución de 1917 es buena y valida, entre otras cosas porque preservó su capacidad de reforma.
“En el artículo 135 el constituyente originario de 1917 en Querétaro previo su reformabilidad, de tal manera que dio oportunidad de que la Constitución fuera modificándose y ajustándose a las nuevas realidades” indicó.
Sin embargo, reiteró, hay una tesis surgida en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y con la cual está de acuerdo, que expone la necesidad de reordenar y depurar la actual Carta Magna en vez de estar pensando en desaparecerla.
“Nuestra Constitución es buena. Quizá hay que reordenarla, depurar algunas formas, algunos métodos, pero hasta ahí” mencionó.
Respecto a las recientes reformas estructurales hechas a la Constitución, el también ex Gobernador de Querétaro, dijo que los resultados de las mismas no son siempre en lo inmediato porque depende mucho de la profundidad y de los escenarios.
Por ejemplo, en el caso concreto de la Reforma Energética, hace dos años el precio del barril de petróleo alcanzaba los 90 dólares y actualmente vale 19 dólares.
“Las reformas son relevantes pero no siempre son de respuesta rápida” indicó.
Burgos, quien preside la Comisión de Puntos Constitucionales en el Senado de la República, expuso, por otra parte, la necesidad de difundir el conocimiento de la Constitución entre la sociedad, sobre todo desde la niñez.
Una sociedad que conoce su Constitución tiene más posibilidades de respetarla pero también de defenderla, por lo cual es importante que los Gobiernos diseñan un mecanismo que permita que más personas se enteren de su contenido.




