La angustia de una familia por encontrar sano y salvo a Luis Fernando terminó hoy en punto de las 08:30 de la mañana, cuando un jornalero que desde temprano salió de su casa junto con otro joven, lo encontraron cuando caminaba a la altura de la bajada de Las Guacamayas, sobre el camino empedrado de Los Troncones, ubicado en la Sierra Madre.
El adolescente autista presentaba algunos golpes y heridas en el rostro. Sin embargo, paramédicos de Cruz Roja y Protección Civil que lo atendieron, revelaron que su estado de salud es bueno.
De cualquier modo fue llevado a la sala de urgencias del Hospital General para una valoración, acompañado de su madre Maribel Barreto Cedillo, quien dio gracias a Dios y a todos los que apoyaron en el rescate de su hijo, sobre todo al señor Camilo Hernández Ortiz y su acompañante, quienes lo localizaron.
Fernando fue subido a una camioneta de la Cruz Roja y trasladado hasta el ejido La Libertad, donde se reunió con su familia, para luego ser trasbordado a una ambulancia que lo condujo al nosocomio.
CRÓNICA DE UNA BÚSQUEDA
La pesadilla inició el pasado sábado cuando Luis Fernando, quien padece de autismo, y su acompañante Marcos, quien se encarga de cuidarlo, salieron al parque recreativo Los Troncones, adentrándose hacia el poniente, llegando hasta el lugar conocido como La Sepultura.
Los primeros datos revelaron que Marcos detuvo la marcha del auto en el que viajaban pues haría de sus necesidades fisiológicas.
Trascendió que en ese momento Luis Fernando se bajó del auto y caminó, cosa de la cual su acompañante no se dio cuenta.
Ahí inició la angustia, pues a pesar de que Marcos lo buscó por los alrededores no pudo encontrarlo.
Aún con la esperanza de que hubiera retornado por el mismo camino, Marcos regresó llegando hasta el área de recreación donde ya desesperado pidió ayuda.
Cerca de las 19:00 horas, ya casi de noche, familia y Protección Civil del Municipio y Policía Estatal empezaron a recorrer de la zona en busca del joven.
La noticia corrió rápidamente por las redes sociales y medios electrónicos, donde se solicitaba la ayuda de todas las personas para que se unieran en la búsqueda.
Apenas se había asomado el sol del domingo, e inició de nuevo la búsqueda, pero esta vez la participación de poco más de 200 personas reforzaría la estrategia.
Entre los voluntarios y autoridades que participaron se encontraba Protección Civil del Estado y Municipio, Fuerza Tamaulipas, Cruz Roja, ex agentes ministeriales, Comisión Nacional Forestal, Profepa, Ejército Mexicano, clubs 4×4, motocros, ciclistas, cuatrimotos, residentes de los ejidos aledaños, Libertad, La Misión, y Vicente Guerrero, además de personas que vinieron de la Ciudad.
Conforme pasaban las horas del domingo, la desesperación se hacía notar, pues no se tenía rastro alguno de Luis Fernando y la noche estaba por caer al igual que las bajas temperaturas, algo que preocupaba a la familia al igual que a los cuerpos de rescate.
Ya por la noche el comandante Juan Días Ulloa señalaba que la búsqueda sería suspendida y se reanudaría nuevamente por la mañana entre ocho y ocho y media.
El lunes a primera hora nuevamente salió un gran contingente de personas en busca de Luis, peinando el camino, la orilla del río e incluso buscarían en la sierra y algunas brechas.
Sin embargo, sería Camilo Hernández Ortiz, en compañía de un joven, quien encontraría a Luis Fernando caminando a la altura de la bajada de Las Guacamayas.
Camilo detalló paso a paso los hechos y comentó que cerca de las ocho de la mañana llegó su amigo, un joven de 21 años de edad, para unirse a la búsqueda.
Del ejido Vicente Guerrero, ubicado en la parte alta de la Sierra Madre, ambos salieron para recorrer el camino de terracería.
“Nosotros veníamos caminando a la altura de la bajada de Las Guacamayas, cuando vimos al joven que venía solo y nos dimos cuenta que era Luis y le dijimos vente con nosotros y él accedió”, dijo Camilo.
“Estaba raspado de la cara, pero se le veía bien, de hecho mi acompañante le ofreció unas papitas y agua y él luego luego las tomó y se las comió” narró.
¡Ya después pasaron unas cuatrimotos y les dijimos que lo habíamos encontrado y ellos fueron a avisarles a los de la Cruz Roja y vinieron por él para atenderlo, le pidieron una chamarra de la Cruz Roja y lo subieron a la camionetita” agregó.
La noticia no se hizo esperar y vía radiofrecuencia se extendió la noticia de que Luis Fernando había aparecido vivo y que estaba bien.
Su madre, Maribel Barreto Cedillo, supo de la noticia cuando una camioneta de Protección Civil del Estado se aproximaba y su conductor Raúl de la Llata decía: “Ya lo encontraron, ahí viene para acá en una ambulancia”.
Enseguida Maribel Barreto pregunto cómo se encontraba su hijo, a lo que el conductor le dijo: “Está bien, ya lo traen, súbase a la camioneta señora, lo llevan a la entrada del río para que lo traslade en una ambulancia al hospital”.
En medio de una multitud, Luis Fernando llegó minutos más tarde al centro recreativo, donde posteriormente fue llevado al ejido La Libertad para ser trasbordado en una ambulancia y trasladado al nosocomio.
Mientras que Luis era llevado al nosocomio, la abuelita del joven perdido abrazaba a Camilo y le daba las gracias por haber encontrado a su nieto.
“No sólo fui yo, el muchacho que andaba conmigo también participó y me da gusto que lo hayamos encontrado bien y que no pasara a mayores”, comentó Camilo.





