Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
El 30 de diciembre y el dos de enero reciente, dos accidentes automovilísticos , uno cerca de Santa Engracia, y otro en ésta capital, enlutaron a cuatro familias.
La combinación fatal del alcohol con el exceso de velocidad fueron, aparentemente, las causas de ambas tragedias. Las víctimas eran jóvenes que apenas habían rebasado los 20 años de edad.
Son historias que cada vez se han vuelto más recurrentes, sobre todo en periodos vacacionales como el que acabamos de vivir.
¿A quién le cargamos la culpa? ¿A la autoridad por ser tan timorata a la hora de aplicar la ley? ¿A los padres de familia por no educar u orientar a sus hijos? ¿O a las mismas víctimas por actuar con irresponsabilidad?.
Creo que , de alguna forma, todos somos culpables. La autoridad porque a pesar de que estadísticamente está probado que los accidentes fatales derivados del consumo de alcohol se “disparan” exageradamente en época de vacaciones, no endurece la vigilancia y la aplicación de sanciones como parte de una estrategia preventiva.
Pareciera que instancias como la dirección de Seguridad Pública Municipal se deja envolver por ese espíritu de Navidad y Fin de Año, y prefiere asumir un papel de tolerancia para no castigar a quienes infringen el reglamento del ramo.
La consecuencia de ello la vemos en accidentes trágicos como los que le narro.
También somos responsables los padres de familia porque hemos sido exageradamente permisivos con los hijos. Creo que muchos padres han o hemos fallado en esa tarea de educar y orientar a nuestros vástagos.
Le puedo asegurar que quienes han perdido un hijo por causa del alcohol lo primero que han de lamentar es no haber orientado debidamente al muchacho. No le hablo de prohibiciones sino simplemente de alertarlo de los riesgos mezclar el alcohol con el volante.
Desde luego también tuvieron culpa las mismas víctimas. En tiempos como los que vivimos donde la comunicación es más intensa, las noticias sobre accidentes automovilísticos fatales están al alcance de todos.
Ese solo hecho debería ser motivo para evitar ponernos en riesgo, pero pareciera que muchos siguen apostándole al “a mí no me pasara”, y en esa apuesta se les va la vida.
No es la primera vez que escribimos al respecto. De hecho, es una columna obligada al inicio de cada año porque, como le decía, las historias de accidentes fatales son recurrentes en cada periodo vacacional.
Sin embargo, vale la pena insistir en el tema con un propósito de sembrar conciencia entre Gobernantes y ciudadanos. Si con esta columna logramos influir en al menos un padre de familia, aguantaremos la crítica por recurrir a un tema que en el medio periodístico se le conoce como “muy trillado”.
EL RESTO.
En Tampico, el alcalde Gustavo Torres Salinas, hizo un reconocimiento público al Gobernador, Egidio Torre Cantú, por el apoyo que ha dado a ese municipio, sobre todo en materia de obra pública.
De hecho, durante éste mismo mes de enero, el mandatario estatal acudirá a Tampico para poner en marcha importantes obras como las etapas 5 y 6 del canal de La Cortadura, considerado el principal atractivo turístico de Tamaulipas.
ASI ANDAN LAS COSAS.



