Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Durante los tres últimos años, un total de 771 escuelas han sido víctimas de los ladrones.
En respuesta a una solicitud de información pública, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), detalló que Victoria es la ciudad con mayor incidencia de robos a planteles educativos, con 138 en el periodo comprendido del 2013 a octubre del 2015.
Matamoros ocupa el segundo lugar en ese tipo de robos con 118, Reynosa es tercero con 98 y Tampico cuarto con 75.
En 2013 las agencias del Ministerio Público Investigador iniciaron 233 averiguaciones previas penales; en 2014 sumaron 261 y en los primeros diez meses del año iban 272.
A las preguntas de cuantos robos han sido esclarecidos y cuantos ladrones detenidos, la instancia persecutora de los delitos no dio respuesta.
“En relación a las preguntas relacionadas con personas detenidas por la comisión del delito de robo, no se encuentra estructurada de la manera en que está siendo solicitada, por lo que no es posible proporcionarla de conformidad al artículo 11 de la Ley de Transparencia y Acceso a la información Pública del Estado de Tamaulipas” detalló la dependencia.
Sin embargo, agentes de la Policía Ministerial consultados al respecto refirieron que el robo, en cualquier modalidad, es el más difícil de resolver porque casi siempre el ladrón actúa con ausencia de testigos.
Ante ello, lo que hacen los agentes del Ministerio Público es dictar un auto de reserva , lo cual significa que la averiguación previa penal se archiva hasta en tanto surgen elementos que permitan dar con los responsables.
La mayor incidencia de robos a escuelas ocurre normalmente durante los periodos vacacionales.
“Tenemos más robos a escuelas en Semana Santa, en vacaciones de verano y en diciembre. Eso sucede porque los planteles se quedan solos” indicó un comandante.
Eso no quiere decir, sin embargo, que durante periodo de clases no ocurran saqueos.
Lo que más roban los delincuentes son equipos de computación , cableado eléctrico y tubería de plomería.
Ante la situación, algunos directores y padres de familia se han organizado para contratar a un vigilante o para instalar sistemas de alarma o de circuito cerrado.




