Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Aunque se han logrado avances importantes en el combate a la inseguridad pública, en municipios del centro y sur del estado se siguen registrando secuestros de ganaderos y el abigeato se ha convertido en un dolor de cabeza para los productores pecuarios.
El presidente de la Unión Regional Ganadera de Tamaulipas (URGT), Homero García de la Llata, explicó que los plagios se dan principalmente en municipios como San Carlos, Padilla , Altamira y Aldama.
“No podría precisar un número de ganaderos secuestrados pero si lo hemos platicado con las autoridades correspondientes y ya están trabajando para frenar el problema. Les hemos pedido reforzar la vigilancia en la zona rural” indicó.
Una ventaja, dijo, es que la gente ha perdido el miedo y está denunciando los secuestros, contrario a lo que sucedía hasta hace pocos meses.
“Se ve un gran avance, sobre todo en manchas urbanas y carreteras , hay que decirlo , pero nos falta mucho. Lo bueno es que la cultura de la denuncia está creciendo. Les estamos pidiendo a los compañeros que denuncien” indicó.
El robo de ganado también está convertido en un serio problema para los productores pecuarios.
Municipios como Aldama, Soto la Marina, Jaumave y Llera, registran una alta incidencia del ilícito.
“Es difícil y complicado vigilar todos los caminos y ranchos pero se hace un buen esfuerzo. Es algo que hay que valorarlo. Debemos reconocerle a las autoridades estatales y federales el avance obtenido” mencionó.
García de la Llata no pudo precisar el impacto en pérdidas que ha tenido la ganadería como consecuencia de la inseguridad pública, pero detalló que desde el 2010 al 2014 el hato bovino se redujo en un 35 por ciento.
Las causas de esa disminución fueron la inseguridad pública, la sequía y la falta de rentabilidad de la actividad por los bajos precios del ganado que prevalecían en ese periodo.




