Por: José Saldaña.
Habitantes del fraccionamiento Marte R. Gómez tienen seis años esperando que las calles de ese sector sean pavimentadas, pero hasta el momento las autoridades no han respondido a sus peticiones.
Dicho fraccionamiento fue creado durante el sexenio de Eugenio Hernández Flores en el año 2010 por el Instituto Tamaulipeco de Vivienda y Urbanismo (ITAVU), para familias que fueron reubicadas y que vivían en zonas de riesgo, en colonias irregulares como la Bethel y Constitución del 17.
“Pero solo fueron mentiras, nos prometieron que íbamos a tener todos los servicios, calles pavimentadas y alumbrado público, pero ya tenemos seis años esperando y nada que nos cumplen”, expuso la señora Amada Tavares, quien adquirió una vivienda en ese sector.
Explicó que los vecinos del fraccionamiento Marte R. Gómez han enviado oficios al gobierno estatal, pues fue una obra del gobierno y hasta el momento no se ha iniciado ninguna obra de pavimentación.
“Hace un año fue la última vez que nos dijeron en ocho meses iniciaban las obras de pavimentación, pero no ha pasado nada, seguimos igual o peor que desde hace seis años”.
Desde su inauguración, el fraccionamiento solo tiene pavimentado un tramo de menos de 100 metros en su entrada, pero el resto de calles e incluso la principal, la Rubén F. Morales, se encuentra en deplorables condiciones y parece un camino rural, pues automóviles y unidades del transporte circulan por un solo carril y en sentido contrario, debido a que la calle no está en condiciones al no estar pavimentada.
Otro problema que enfrentan los vecinos del fraccionamiento Marte R. Gómez es que el alumbrado público es deficiente, ya que solo algunas lámparas encienden, lo que ha provocado que por las noches se registren asaltos en la vía pública y robos a casa habitación.
“Aquí si nos pusieron el alumbrado, pero no le han dado el mantenimiento y poco a poco se han ido descomponiendo las lámparas, y ya hay varias personas que han sido asaltadas, pero tambien se han metido a casas a robar cuando no están los dueños aprovechando la oscuridad”, comentó Aída Martínez, quien vive en la calle principal del fraccionamiento.




