Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El diputado Marco Antonio Silva Hermosillo, admitió que el reducido tamaño de las viviendas de interés social genera hacinamiento familiar, pero es algo contra lo que poco se puede hacer porque a los trabajadores no les alcanza para una casa más grande.
El Presidente de la Comisión de Vivienda en el Congreso del Estado, explicó que el problema tiene un origen de fondo que consiste en que las viviendas se han encarecido mientras que los créditos del FOVISSSTE e INFONAVIT se han reducido.
“El problema es que debido al aumento en el costo de los materiales el valor de las casas se ha ido para arriba significativamente y en cambio el monto de los créditos se ha quedado estancado. La consecuencia es que los trabajadores se ven obligados a comprar casas pequeñas porque es para lo único que les alcanza” indicó.
El legislador del PRI dijo que incluso esa misma razón de encarecimiento de las viviendas, es un factor que propicia que cada vez sean menos los burócratas que quieren un crédito.
Por ejemplo, en el presente año solamente se solicitaron 1200 créditos para vivienda al FOVISSSTE de los cuales apenas se autorizaran 600 para ejercerse en los primeros tres meses del año próximo.
“Los trabajadores no están interesados en las casas, sobre todo porque la mayoría alcanza montos de apenas 500 ó 600 mil pesos que no les permite comprar la casa que ellos quieren” detalló.
Aclaró, sin embargo, que el tamaño mínimo de las casas está estipulado en la ley por lo que los constructores no incurren en ilegalidad al realizar viviendas pequeñas.
“En todo caso lo que habría que hacer es modificar la ley para que se establezca en ella un tamaño de casa más grande que el actual” indicó.
Precisamente el hacinamiento que generan esas casas-habitación propicia que muchas sean abandonadas por sus dueños porque no reúnen los requerimientos mínimos de una vivienda digna.
Reynosa es la ciudad donde más casas habitación hay abandonadas.




