CIUDAD DE MÉXICO.
El Cruz Azul no logra salir de su medianía bajo la dirección técnica de Tomás Boy, empató en casa 1-1 con el Veracruz cuando debía ganar para acrecentar sus opciones de clasificar a la liguilla y ahora reza para ganar lostres juegos que le restan para encontrar un boleto que apenas le serviría de consuelo en un torneo de pesadilla..
La Máquina no se reencuentra, porque todavía hay jugadores que siguen encerrados en su irregularidad. Destacan, por ejemplo, Lucas Silva y Joao Rojas, pero también hay otros, como Christian Giménez y Gerardo Torrado, que lucen desaceitados y sin ritmo, lo que impide un despegue definitivo de su club.
Refugiado en los chispazos de Rojas, sólo en eso, el plantel celeste pudo encontrar la ventaja en el marcador en el minuto 17, gracias a que el ecuatoriano generó un hueco que acabó con un rebote en los pies de Silva, quien pudo poner el gol. Poco para un club que luce rico en recursos.
Ese irregular accionar de La Máquina hizo que los Tiburones igualaran el marcador en el minuto 68, vía Gabriel Peñalba quien cobró un penal dudoso que le cometió Fabio Santos a Julio Furch. Antes al propio delantero argentino se le había anulado indebidamente un tanto por un fuera de lugar, que de haberse dado por bueno habría lapidado las ilusiones de su rival.




