Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
El tema es harto polémico. Complicadísimo. Abundan los que apuestan por el “si”, pero igual son muchísimos los que respaldan el “no”.
Le hablo del debate sobre la legalización de la marihuana. El próximo miércoles, el ministro Arturo Zaldívar , presentara un proyecto ante el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, (SCJN), en el que propondrá legalizar el uso, consumo y transporte de la droga.
Sí. El tema nos asusta con justificada razón porque a lo largo de la historia se nos ha dicho que quien fuma marihuana es un peligro para la sociedad.
Saber que alguien consume la llamada “juanita” es visto como un apestado social. Tal vez no le decimos nada pero nuestro subconsciente lo etiqueta como desadaptado.
En lo personal, mi postura ha sido siempre hacia el “no”. No le encuentro sentido legalizar una droga que, de acuerdo con estudios científicos, causa daños severos a las personas.
Es cierto. Científicamente está probado también que la marihuana es muy efectiva para usos medicinales en ciertos padecimientos. Pero una cosa es legalizar su uso para fines médicos y otra muy diferente autorizarla para propósitos recreativos o de relajación.
Y el problema es ese. Que quienes apoyan la legalización de la marihuana quieren dejar la puerta abierta para que la consuma el que quiera, enfermo no.
Es ahí donde la puerca torció el rabo, porque también existen investigaciones científicas que revelan las graves consecuencias que padece alguien que consume marihuana con cierta regularidad. Bajo el influjo de la “canabis indica” se han cometido crímenes aberrantes.
Es cierto, el proyecto del Ministro Zaldívar deja fuera la comercialización de la marihuana. Pero no se necesita mucho cerebro para entender que si aprueban el uso, consumo y transporte , más pronto que tarde haremos lo mismo con la comercialización.
Si no hay producción de la marihuana, ¿cómo entonces podrán, los que les gusta, encontrarla y consumirla? La comercialización va de la mano del uso y consumo. A menos que la vayan a regalar.
Ahora bien, en favor de su proyecto, el Ministro ponente argumenta que “el consumo de la mariguana de manera recreativa funciona del mismo modo en que lo hacen el cigarro y el alcohol. La prohibición es una estrategia que no alcanza y no representa un obstáculo para su consumo. Al ser de una demanda inelástica, quien desea fumar cannabis siempre encuentra la forma de obtenerla”.
Argumentos muy endebles los del Juez, creo yo. Si su dicho de que la prohibición es una estrategia que no alcanza para evitar el consumo de la marihuana, entonces tendrán que legalizar la cocaína, heroína y otras drogas para las que la prohibición tampoco alcanza como forma de evitar su consumo.
Igual diríamos respecto a que “ quien desea fumar cannabis siempre encuentra la forma de obtenerla”. Misma justificación podría usarse para legalizar esas otras drogas que le menciono.
Otro argumento en respaldo de la legalización de la marihuana es de que debilitaría el narcotráfico. Totalmente falso. Iluso, pudiéramos decir. Desde hace muchos años que el crimen organizado diversifico sus actividades al grado de que obtiene mayores ganancias del secuestro o la trata de personas, que vendiendo bolsitas de yerba verde.
Finalmente la decisión al respecto la tendrá el máximo tribunal Constitucional del país. Eso los sabremos la próxima semana. Mientras tanto, sin embargo, le invito a que digamos : “no” a la mota. ¿Estamos?.
ASI ANDAN LAS COSAS.


