Por: José Saldaña.
Después de que los congresistas federales estadounidenses, Filemón Vela y Michael McCaul, solicitaron al Departamento de Estado, acelerar la extradición de los ex mandatarios tamaulipecos, Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló que ese es un tema que no interesa a su partido.
“Para nosotros no es tema, porque eso ya se dio. Es una cuestión de carácter legal que le atañe propiamente a las personas. Nosotros somos un partido, no podemos juzgar a la gente”, declaró Rafael González Benavides.
Dijo que el tricolor no puede prejuzgar a los ex gobernadores, además de que aseguró no conocer los expedientes de estos casos, en los que los priistas son acusados por autoridades norteamericanas de acusados de lavado de dinero, narcotráfico y otros delitos federales.
“Esperemos los veamos ante un tribunal, hasta ahorita ni el derecho de audiencia se les ha concedido me imagino”, comentó.
El líder partidista consideró que el que congresistas de Estados Unidos busquen la extradición de los ex mandatarios podría ser parte del golpeteo político contra el PRI en un año electoral.
“Es parte tambien del golpeteo político, parte de actualizar un tema que ya lo vimos en el pasado; tratar de reciclar un tema de ese tipo pues no”.
Al ser cuestionado si como dirigente del PRI se desmarca de Yarrington Ruvalcaba y Hernández Flores, declaró:
“Yo no soy abogado….digo si soy abogado postulante, y como abogado yo digo que ellos tienen derecho a una audiencia, a ser escuchados y juzgados por un tribunal competente, pero no es posible que yo ande prejuzgando e inculpando a una persona sin conocer el expediente”, expresó González Benavides.
Cabe recordar que Eugenio Hernández Flores fue acusado en mayo de este año de conspirar para lavar instrumentos monetarios y de ayudar e instigar el funcionamiento de operaciones de dinero sin licencia.
Por su parte, Tomás Yarrington Ruvalcaba fue acusado en Estados Unidos desde mayo del 2013 por conspiración para lavar dinero, defraudar y hacer declaraciones falsas a instituciones bancarias norteamericanas.




