Decenas de maestros de preescolar y primaria que obtuvieron una plaza el año pasado, denunciaron que no han recibido sueldo desde hace tres quincenas.
Bajo solicitud de anonimato, porque temen que los despidan como represalia a su denuncia, algunos de los afectados explicaron que casi a diario llaman por teléfono al área de pagos de la Secretaría de Educación Pública, pero la respuesta siempre es la misma : “no hay nada todavía”.
“Nos dicen que no hay nada todavía. Que el proceso está en firmas. De plano a veces o no contestan o cuando contestan lo hacen en forma de burla. Por eso el malestar es mucho mayor” narró una maestra de primaria.
Los profesores señalan no encontrar explicación para la situación porque todos ellos ya estaban dentro del sistema y recibían su pago en forma puntual.
“Por eso se nos hace raro que digan que están validando firmas porque ese proceso ya se había hecho el año pasado” indicó.
La falta de pagos coloca en difícil situación a la mayoría de los afectados porque casi todos trabajan fuera de sus ciudades de origen y tienen que pagar renta, transporte y alimentación.
“Hay compañeros que la están pasando muy mal porque no tienen para pagar sus gastos elementales. Algunos tenemos familiares en las ciudades donde trabajamos y bien que mal superamos la espera, pero no todos tienen esa alternativa” explicó un profesor que labora en Matamoros y es originario de Ciudad Victoria.
Debido a ello, en caso de que el retraso en el pago se prolongue, muchos maestros no soportarán más la espera y tendrán que abandonar sus centros de trabajo para acudir personalmente a Ciudad Victoria a exigir su sueldo.
“No estamos pidiendo nada regalado. Lo único que queremos es nuestro sueldo. Aquí no cabe ninguna justificación de la autoridad para suspender el pago porque el salario es sagrado para cualquier trabajador” manifestó una de las denunciantes.
Los profesores aclararon que su exigencia carece de tintes políticos porque ese es el argumento que usa siempre la autoridad para descalificar cualquier inconformidad.
“Ellos (los funcionarios deEducación) saben que la situación se está dando. No la estamos inventando” narraron.




