Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
De acuerdo con datos de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas , (Codhet), durante lo que va del 2015 suman 219 denuncias contra agentes de la Policía Estatal Acreditable, por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Los principales motivos de queja son el allanamiento de morada, detenciones arbitrarias, robo y hasta tortura.
El rosario de acusaciones es más grande pero bastan las que le enumero para percatarnos del grado de descomposición en que está convertida la que, en teoría, es una corporación integrada por elementos que superaron exámenes de control de confianza que los acreditaron como los mejores.
¿Dónde está el problema o la falla? ¿Por qué si esos policías aprobaron exámenes psicológicos, de polígrafo y hasta de conocimientos, están recurriendo a prácticas delictivas para combatir el delito?.
La respuesta apunta hacia un solo lado: ignorancia de la ley.
La misma Codhet admite tácitamente que el problema es ese: el desconocimiento de la ley por parte de quienes en teoría son representantes de la misma.
Decimos que tácitamente porque preocupado por la situación, el organismo defensor de la dignidad de los tamaulipecos implemento un programa emergente de capacitación hacia toda la corporación.
Una capacitación que incluye varios temas pero de los cuales destaca uno: el debido proceso. Es decir, la Codhet les está enseñando a los policías que el hecho de que porten un uniforme y armas no les da derecho a detener a cualquier ciudadano por el simple hecho de que les pareció sospechoso, o que tampoco pueden entrar a cualquier domicilio así como así para hacer un arresto.
Les está enseñando que , por ejemplo, es un delito ingresar a un domicilio sin una orden judicial. Que igual es una conducta sancionada por la ley detener a un ciudadano nada más porque a un policía se le antojo o porque le pareció sospechoso.
Aquí abro un paréntesis para darle un ejemplo contundente del grado de ignorancia de muchos policías. Resulta que hace cosa de tres meses, un agente de la Policía Estatal Acreditable comisionado a la vigilancia de la Presidencia Municipal victorense , vio entrar al inmueble a un joven con el que 15 días antes había tenido una riña.
Sin pensarlo, el agente se le fue encima para someterlo con violencia ante la mirada atónita de decenas de testigos. En su desconocimiento de la ley, aquel policía pensó que bastaba con que a él le constaran los hechos para hacer el arresto.
Por supuesto que de inmediato sus superiores le ordenaron liberar al empleado, quien por su parte aseguró que estaba siendo confundido.
De ese grado es la ignorancia de muchos policías.
Se trata pues de un tema preocupante, gravísimo, que las instancias de Gobierno deben atender con prontitud. Las policías tienen como función principal proteger al ciudadano no agredirlo ni abusarlo como está sucediendo.
Pero además, si son ellos los representantes de la ley por lógica deben conocerla.
Qué bueno que la Codhet está capacitando a los policías pero también desde la misma Secretaría de Seguridad Pública deben hacer lo propio.
Eso por un lado. Por el otro es evidente la necesidad de revisar el proceso de formación de los policías, y desde luego hay que verificar porque están siendo certificados elementos que ya enfundados en un uniforme y con una placa son más peligrosos que muchos delincuentes.
¿No cree usted?
ASI ANDAN LAS COSAS.




