Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
En 2013, cuando se decidió que la implementación en Tamaulipas del sistema de justicia acusatorio y oral se hiciera de manera gradual, se argumentó que con ello se buscaba que los operadores jurídicos fueran acumulando experiencia.
La decisión fue estrenar el modelo de enjuiciamiento solo en Ciudad Victoria y solamente con los delitos culposos de homicidio, daño en propiedad y lesiones. Si se equivocan que sea con delitos que no lastimen tanto a la sociedad como sería con un homicidio, una violación o un secuestro, se dijo.
Desde aquel julio a la fecha han transcurrido dos años y dos meses. Hoy el nuevo sistema de justicia también se aplica en los municipios de Padilla, Soto la Marina, Tula y Valle Hermoso, con un catálogo de 36 delitos, a los cuales se les sumarán otros 50 a partir de la segunda mitad de octubre.
También en los siguientes dos meses el modelo procesal a través de juicios orales se extenderá a otros municipios. Eso significa que, efectivamente, el avance se ha venido dando de manera gradual como se planeó desde el inicio.
Hay, sin embargo, un “pero”: desde julio del 2013 a la fecha solamente se ha desarrollado un juicio oral. Ello se debe a que la mayor parte de los delitos se han venido resolviendo a través de la llamada justicia alternativa o de figuras como la mediación y conciliación.
Y qué bueno que así sea. De hecho los expertos advierten que para que el sistema tenga éxito solo una mínima parte debe llegar a la etapa de juicio oral. Permitir lo contrario colapsaría el sistema porque no habrá capacidad para desarrollar tantos juicios.
El problema está en que esta recomendación ha sido llevada a los extremos. Que solamente un asunto haya llegado a juicio oral es una exageración , lo cual más que efectividad de la mediación o conciliación parece mostrar cierto temor de los operadores jurídicos.
¿Cuándo entonces van a adquirir experiencia los agentes del Ministerio Público, Jueces, peritos y policías? Tampoco se trata de que se equivoquen pero la experiencia solamente se adquiere haciendo una y otra vez lo que se busca perfeccionar.
En el caso de los agentes del Ministerio Público por lo menos podrán argumentar que han acumulado experiencia integrando carpetas de investigación, ¿pero qué sucede con los jueces?.
Cómo convertirlos en expertos si apenas han desarrollado un juicio oral y para colmo su sentencia les fue corregida en segunda instancia.
El tema luce preocupante porque falta menos de un año para el 18 de junio del 2016 cuando el sistema acusatorio deberá estar operando en todo el país y para todos los delitos. Creo que es momento de que los funcionarios del sistema de justicia hagan a un lado sus miedos y le entren de lleno a la práctica.
EL RESTO.
El expresidente del Poder Judicial del Estado, Armando Villanueva Mendoza, se perfila como el próximo titular del Tribunal Electoral de Tamaulipas.
Si los Senadores lo deciden así no se habrán equivocado. Villanueva es, sin duda, un jurista integro que acumula conocimiento y experiencia en el Derecho.
ASI ANDAN LAS COSAS.




