Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Hasta el año pasado, cuando la elección de Consejeros y Magistrados Electorales era competencia local, el procedimiento estuvo siempre cobijado por la sombra de la desconfianza.
La razón estaba por demás justificada. Era difícil creer en la limpieza de un proceso, presuntamente de elección, cuando muchos antes de que concluyeran las fases del mismo ya se sabía quién o quiénes serían los elegidos.
Y es que ni siquiera se cuidaban las formas. Por ejemplo, cuando se llegaba a la fase final en que el Pleno del Congreso del Estado votaba para elegir de entre una terna al nuevo funcionario, resultaba que casualmente éste se hallaba presente en el inmueble.
“Aprovechando que el licenciado…está presente en éste recinto, se nombra una Comisión para que lo conduzca ante éste Pleno para la protesta de ley” solía decir el diputado presidente de la mesa directiva.
Obviamente aquello era de risa.
Así se elegía a los Consejeros del IETAM y del Tribunal Electoral del Estado. Era entendible pues la desconfianza ciudadana. También se entendía el poco número de aspirantes que decidían competir. Quienes lo hacían, o eran muy ingenuos o sencillamente se prestaban deliberadamente al juego.
Pues bien, luego de la Reforma Constitucional en materia político y electoral, las reglas para designar a los funcionarios electorales de los estados cambiaron. En el caso de los Consejeros del IETAM la responsabilidad es del Instituto Nacional Electoral, (INE), y en el de los Magistrados la decisión la tendrá el Senado de la República.
La pregunta entonces es: ¿cambiarán las cosas ahora en que la elección de los funcionarios electorales se hace en las instancias federales?. Es algo que seguramente tardaremos en saber pero que finalmente conoceremos. Lo que no descubre el agua lo descubre el tiempo, dice el refranero popular.
Por lo pronto, queda claro que en la elección de los siete nuevos Consejeros del IETAM , el INE privilegio la experiencia y conocimiento de la materia electoral por parte de los seleccionados. A ninguno de los nuevos Consejeros se les puede acusar de ignorantes.
Qué si hubo mano negra o línea para que fueran ellos los electos de entre un grupo de más de 145 aspirantes, eso, como le decía, se sabrá en su momento.
Esta semana, el Senado de la República deberá elegir a los nuevos Magistrados del Tribunal Electoral de Tamaulipas, que dicho sea de paso, a raíz de la Reforma Constitucional alcanzó autonomía, desligándose con ello del Poder Judicial del Estado.
La interrogante es: ¿Será una elección imparcial y transparente o veremos la repetición de la misma caricatura? ¿Los elegidos serán los más capaces o los más apadrinados?
Seguramente una vez que conozcamos los nombres de los nuevos Magistrados Electorales podremos tener elementos para respondernos la pregunta.
Ojalá y que los Senadores no nos decepcionen a los tamaulipecos.
ASI ANDAN LAS COSAS.




