Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El martes pasado, seis maestros sostenían una enorme manta con la que encabezaban una marcha por las principales ciudades de la Capital del estado, para mostrarle a los victorenses y a los tamaulipecos su repudio al liderazgo de la sección 30 del SNTE que ejerce Rafael Méndez Salas.
Atrás de ellos, decenas de docentes gritaban consignas contra el también diputado federal por el Partido Nueva Alianza, (PANAL).
Los profes acusan a Méndez Salas de dejarlos solos en su lucha contra la reforma educativa. La reprochan que no se haya sumado a su movimiento para exigirle al Gobierno que les dé garantías en la ley, de que quienes reprueben la evaluación a que están obligados no quedarán desempleados. Por esa razón lo quieren fuera de la dirigencia sindical.
En otras palabras, lo acusan de estar del lado del “patrón” y no de los trabajadores. Y efectivamente así es.
Pero no es el motivo de la marcha lo que me lleva a traerle el tema a ésta tribuna. En realidad hay otra razón. Quizás a muchos pudiera parecerles un exceso destinar tanto espacio a este asunto, pero créame que vale la pena porque es un ejemplo claro del porque es válida, urgente y obligada, la evaluación docente a la que tanto se oponen los profes.
Resulta que en la manta que los manifestantes usaron para plasmar su reproche contra su líder, enseñaron y le mostraron a los tamaulipecos porque la evaluación que rechazan es más que necesaria.
Escriben los profes: “Jesus Rafael Mendez Salas. SECRETARIO GENERAL DE LA SECC 30 DEL SNTE. LA BASE MAGISTERIAL TE DEMANDA DEBATIZAR PUBLICAMENTE Y ANTE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LA REFORMA EDUCATIVA EL 15 DE SEP. COMITÉ DE LUCHA MAGISTERIAL POR LA VICTORIA”.
¿Se da cuenta usted de porque es urgente la evaluación al magisterio? Si los profes manifestantes no fueron capaces de redactar correctamente unas cuantas palabras plasmadas en una manta, ¿qué podemos esperar de la enseñanza que imparten a sus alumnos?.
Olvidar los acentos al nombre de su dirigente repudiado pudiera tener alguna justificación. Pero lo que no la tiene es que confundan “debatir” con “debatizar”. Es más, ni siquiera es confusión porque en realidad se inventaron la palabra. Buscamos por todos lados el significado de “debatizar” y no hallamos ni siquiera el término.
El mensaje que los profes nos mandan con sus errores (horrores) es de pena ajena, y por supuesto que nos obliga a preguntarnos ¿en manos de quienes están nuestros hijos? Es verdad que la gran mayoría de los docentes son personas competentes, bien preparados y con auténtica vocación para transmitir enseñanza de calidad. Conozco a muchísimos que son verdaderas instituciones del sistema de educación.
Pero también hay un número importante de ellos que son una vergüenza, como los que marcharon el martes. Ahí puede estar la explicación del porque se oponen a ser evaluados. Con esa ortografía no aprobarían ni siquiera un examen de primaria.
Y no se trata de un caso aislado. Conozco maestros comisionados en el SNTE, de esos que les gusta presumir en las redes sociales sus paseos vacacionales, que no se ruborizan cuando escriben en su muro cada pifia ortográfica que los pinta tal y como son.
Muchos de esos profes que piden “debatizar” en vez de “debatir”, ingresaron al sistema educativo gracias a los vicios del pasado, en que bastaba una amistad cercana con la dirigencia sindical para amanecer convertido en docente. Nunca pasaron por las aulas normalistas y por ello temen reprobar la evaluación y terminar en la calle.
Ojalá y el Gobierno no vaya a ceder a las presiones y caprichos de todos ellos. Los tamaulipecos merecemos que nuestros hijos sean educados por auténticos maestros , que realmente sepan lo que enseñan.
¿No cree usted?.
EL RESTO.
Será este jueves cuando la abogada, Tania Gisela Contreras López, formalice su renuncia como Secretaria General del Congreso del Estado. Lo hará en la sesión de la Diputación Permanente que encabeza el priista Erasmo González Robledo.
No hay claridad aun respecto a quien suplirá a la Consejera electa del IETAM. Sin embargo, hay dentro de la estructura del mismo Congreso, profesionistas con méritos, capacidad y trayectoria suficiente para ejercer ese cargo.
Uno de ellos, sin duda, es Ricardo Gómez Piña. Con toda su vida profesional dedicada al Congreso del Estado, donde inicio desde los escalones más bajos, hoy el también catedrático es el responsable de la Unidad de Servicios Parlamentarios, el área encargada de arrastrar el lápiz para darle forma y sentido a todas las iniciativas que pasan por el Pleno.
ASI ANDAN LAS COSAS.
En la fotografía que difundieron ayer los principales periódicos de la ciudad, seis maestros




