Por José de Jesús Velázquez.
El régimen ejidal está en franca agonía debido a la falta de vocación de las nuevas generaciones de ejidatarios, pero también como consecuencia del regateo de apoyos gubernamentales hacia el campo, advirtió Antonio Macías Ruiz.
El abogado especializado en materia agraria y uno de los más prestigiados académicos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), aclaró, sin embargo, que no hay de que sorprenderse porque el propósito de fondo de la reforma al artículo 27 Constitucional en 1992, fue precisamente ese: desaparecer al ejido.
“Esa fue la intención oculta de la Reforma Agraria de 1992. Se buscó crear las condiciones para las tierras ejidales fueron pasando al régimen de pequeña propiedad a través del llamado dominio pleno. Con eso se apoyarían los proyectos agropecuarios y petroleros de muchas empresas, incluso trasnacionales” indicó.
No obstante, dijo, ese proceso de desaparición del régimen ejidal se ha venido acelerando porque los hijos de los actuales generaciones no tienen vocación por la actividad agropecuaria y prefieren emigrar hacia las ciudades.
Ante ello, a la vuelta de 10 o 15 años ya no habrá quien siembre las parcelas porque las actuales generaciones de ejidatarios ya tienen entre 60 y 70 años de edad.
A todo eso hay que sumarle que los Gobiernos han venido regateando los subsidios, sobre todo hacia los productores del sector social porque generalmente quienes reciben el apoyo son los pequeños propietarios.
Como consecuencia, dijo, grandes superficies de tierras ejidales han sido vendidas y otras rentadas.
“Aquellas tierras que no han sido vendidas es porque los ejidos no han entrado al dominio pleno, que es un requisito obligado para poder transmitir la propiedad. Y si no han entrado al dominio pleno se debe sobre todo a que la asamblea ejidal no logra reunirse porque los ejidatarios viven en Estados Unidos o en las ciudades y no muestran interés” refirió.
Macías Ruiz dijo que incluso muchas parcelas han sido vendidas de forma ilegal, porque las operaciones no reúnen las condiciones exigidas por la ley.




