Por José de Jesús Velázquez.
Sin un subsidio del Gobierno será difícil que los concesionarios del transporte público puedan remplazar sus unidades por nuevas o al menos de modelo más reciente, afirmó Guadalupe de Alejandro Avalos.
El Secretario General del Sindicato del Transporte de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, (CROC), dijo que la mayoría de los concesionarios viven al día por lo que nunca podrían comprar por su mismos un microbús que tiene un valor de más de un millón de pesos.
“Los bancos
nos ofrecen créditos pero con un pago mensual de hasta 20 mil pesos, lo que significa que solo trabajaríamos
para ellos. La capacidad máxima de pago de un concesionario es de 10 mil pesos” refirió.
Avalos admitió que esa situación trae preocupados a muchos de los transportistas porque si no hay ayuda oficial será difícil que cumplan con lo que establece la ley, respecto de adquirir unidades nuevas o de modelo reciente.
Una alternativa que la Croc ha venido planteando es de que el cinco por ciento del consumo de gasolina de microbuses y taxis sea destinado a un fondo para renovar el parque vehicular.
“Pero nadie nos ha hecho caso” señaló.
“La propuesta es que de que el Gobierno del Estado sea quien maneje el fondo en forma coordinada con los transportistas. Sería la mejor forma de garantizar transparencia al destino de los recursos” indicó.
Disponer de ese recurso, dijo, permitirá que periódicamente se vayan adquiriendo unidades nuevas para reemplazar a las que son muy antiguas o presentan riesgos en su funcionamiento.
Consideró que el Gobierno está, de cierto modo, obligado a apoyar a los concesionarios porque tampoco él cumple en su obligación de mantener las calles en buen estado.
“El pésimo estado de las calles genera muchas pérdidas a los concesionarios porque con frecuencia las unidades sufren fallas mecánicas” mencionó.




