Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Imponer a las escuelas de educación básica la obligación de usar un solo uniforme para todos sus alumnos representaría un enorme ahorro para las familias, pero además acabaría con el “negocio” que éste tema significa para algunos directivos y proveedores, afirmó José Luis Coronado.
El vocero de la corriente magisterial Nuevo Sindicalismo, explicó que el uso del uniforme surgió con la intención de evitar discriminación entre los alumnos y generar un sentido de pertenencia e identidad de la escuela.
Sin embargo, dijo, desde hace muchos años la mayoría de las escuelas ven el uniforme como un negocio, que está cobijado por la sospecha, porque no hay transparencia en el destino de los recursos ni en los arreglos que existen entre directivos y las casas comerciales que abastecen el producto.
Por esas razones, indico, es tiempo de que se regrese a los tiempos donde cada escuela tenía un solo uniforme para todos sus alumnos, y no que sea uno para cada grado y menos que se modifique año tras año como sucede en muchas instituciones educativas.
“Al haber un solo uniforme se generará un enorme ahorro económico a las familias porque la ropa podrá ser reutilizada entre los hermanos, o incluso se puede ir traspasando entre amigos o vecinos. Hay familias que no tienen para comprar esas prendas por lo que podrían obtenerlas de otros niños” mencionó.
Coronado dijo que imponer esa obligación a los planteles escolares no requiere ni siquiera alguna acción legislativa porque basta que haya una disposición de la Secretaría de Educación.
“Por sentido común y a como está la situación económica creo que es necesario y urgente que la autoridad y el mismo sindicato, impulsen esa disposición de que cada escuela adopte un solo uniforme” mencionó.
“En nuestros tiempos solo usábamos un pantalón azul y camisa blanca. No había más, y eso ayudaba mucho la economía familiar” dijo.
Insistió en que debe ponerse fin a que el uniforme se siga cambiando a capricho o al libre albedrío de los directivos.



