Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Don Agustín Castañeda tiene 76 años. Para caminar
se apoya en un bastón. Padece una hernia de disco que lo tiene sufriendo desde hace tres años. Por su edad no es candidato a la cirugía . Los dolores que le provoca su padecimiento se los tiene que calmar a base de medicamento.
Cada mes, el ejidatario se traslada en autobús desde la comunidad “Mariposas y Mahuiras”, hasta el Hospital General de Ciudad Victoria, para recoger sus medicinas. Este martes le toco “visita” a la farmacia.
Pero como muchas otras veces su viaje fue en vano. Invirtió dinero
, ( que tuvo que pedir prestado
), tiempo, y el sufrimiento que le provoca tener que desplazarse con su bastón. Todo eso para nada: ¡no había medicamento!.
“Son chingaderas”, expresa Don Agustín ante el reportero. Y añade : “no entiendo como los encargados del hospital pueden actuar de esa forma tan inhumana con nosotros. Nos hacen venir hasta acá solo para decirnos que no hay medicamento y que debemos regresar en cinco días”.
El campesino se acomoda su sombrero y trata de disimular unas lágrimas que , evidentemente, le brotan de impotencia.
“Es que ya son varias veces que me hacen esto. En este año me la han hecho como cinco veces y no es justo. Uno viene porque es la única forma de obtener el medicamento. Si tuviera dinero le aseguro que preferiría comprarlo por mi cuenta pero no tengo con qué” señala.
Uno de sus hijos mayores lo acompaña y secunda su queja con un movimiento de cabeza. De hecho fue él quien pidió hacer pública la denuncia.
“Alguien tiene que saber lo que está sucediendo con los medicamentos. Y es que no solo es mi papá el que sufre por ello. Hay mucha gente que también se enfrenta al mismo problema, pero como nadie dice nada pues la situación sigue ahí” dice Don Gerardo, mientras abraza a su padre
.
El drama de Don Agustín se replica a diario en la mayoría de los hospitales públicos del estado, incluidos los del IMSS y el ISSSTE. Aunque con protagonistas diferentes son historias parecidas.
Esa es la realidad que prevalece en los hospitales públicos. El discurso oficial que habla de un abasto de medicamentos del 95 al 98 por ciento no concuerda con la realidad. Una realidad muy lastimosa que arranca lágrimas de impotencia a los afectados.
Ojalá y que los Gobiernos replantearan prioridades en sus políticas públicas. No se necesita ser un experto para entender que el principal reclamo ciudadano es precisamente el de la salud
. En base a ello, la prioridad gubernamental debiera ser el construir hospitales suficientes y dignos, con servicios médicos de calidad. Pero sobre todo con garantía de hospitales.
¿De qué sirve que el médico me diagnostique la enfermedad si no me van a dar el medicamento que necesito? Se pregunta Don Agustín. Esa es, seguramente, la misma interrogante que se hacen los miles de pacientes que a diario se quedan sin medicamento.
Una pregunta cuya respuesta le corresponde al Gobierno en sus tres órdenes: el federal, estatal y municipal.
EL RESTO.
“Vamos a ir a las elecciones con los mejores candidatos
. Los vamos a elegir bien y los vamos a elegir a tiempo” dijo éste martes el Gobernador, Egidio Torre Cantú, en su mensaje durante la asamblea estatal del PRI para ratificar el registro de unidad de Manlio Fabio Beltrones y Carolina Monroy del Mazo, como presidente nacional y secretaria general del tricolor.
El mensaje tiene varias lecturas. Desde luego que cada priista, y por supuesto, cada aspirante a la gubernatura tendrá la propia. Queda claro, sin embargo, que al ambiente político tamaulipeco se enrarece cada día que transcurre.
El “parto” priista podría adelantarse. Los analistas que presumen de colmilludos aseguran que el “nacimiento” del nuevo mesías priista será con el arranque del 2016, pero comienzan a notarse señales que amenazan con un nacimiento prematuro.
Queda escrito.
ASI ANDAN LAS COSAS.



