Por José de Jesús Velázquez.
El alcalde de Padilla, Francisco Reyes Díaz, admitió el fracaso de los esfuerzos para reubicar a cerca de 40 familias que habitan en zonas de riesgo, en las orillas del río Purificación.
Dijo que la reubicación no se ha logrado por dos razones: una, porque el terreno que se proyecta comprar está intestado, y dos, porque muchas de las familias se resisten a ser transferidas a otro lugar.
“Hemos estado gestionando la compra de un terreno ubicado entre el ejido Carmen Galindeño y Barretal, donde cabrán unas 20 familias, pero no hemos avanzado porque el predio está intestado” indicó.
El proyecto es que el Instituto Tamaulipeco de la Vivienda y Urbanismo, (Itavu), construya casas-habitación en ese terreno para ofertarlas a las familias, que viven en los ejidos Carmen Galindeño, Barretal, Ursulo Galván y Chinameca.
Sin embargo, dijo, también ha influido la negativa de las familias a ser reubicadas, porque no quieren abandonar sus casas a pesar de saber el grande riesgo a que se enfrentan en cada temporada de ciclones.
Recordó que, a mediados del año pasado, la mayor parte de esas personas se vieron afectadas por el desbordamiento del río Purificación, que inundo muchas de sus casas.
“El problema
sigue igual por lo que única alternativa que tenemos es estar atentos a una emergencia” indicó.
Por ejemplo, existe una coordinación entre los tres órdenes de Gobierno para tener listo un operativo de rescate en caso de inundación.
“Hemos incluso establecido un acuerdo con las cooperativas pesqueras para que nos ayuden a trasladar a las familias a albergues
ya establecidos, que serían los Comités Ejidales de las cuatro comunidades y los edificios del DIF, CNC y Auditorio municipal” refirió.




