Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
¿Quién será el candidato del PRI a la gubernatura del estado ? Esa es la pregunta más recurrida en la mente de los tamaulipecos en general y en particular de la militancia priista.
¿La decisión vendrá del centro o la dejarán en manos de las jerarquías locales? Es otra cuestión, también sin respuesta.
No se necesita, sin embargo, ser un experto en el tema para entender que ambas interrogantes van de la mano y que la segunda es la contestación de la primera.
En palabras más claras, la definición del candidato estará sujeta a si la decisión viene del centro o se toma aquí mismo.
Sin embargo, en lo personal creo que hay cuatro aspirantes con verdaderas posibilidades de pelear por la candidatura.
Nadie lo dice abiertamente pero ni falta que hace. Por ejemplo, es obvio que quien mejor posicionado se siente es Baltazar Hinojosa Ochoa. Desde su privilegiada posición en la estructura nacional del PRI, Balta manda señales claras a quienes simpatizan con su eventual candidatura.
De hecho, sus allegados maniobran para posicionarlo como el autor de la estrategia electoral que llevo al PRI a barrer con la oposición en Tamaulipas.
Alejandro Guevara Cobos sigue apostando sus posibilidades a la relación cercana que se le atribuye con el presidente Enrique Peña Nieto. En lo personal, dudo mucho que eso vaya a ser suficiente para inclinar las preferencias a su favor, pero por lo pronto le sirve para hacer ruido y ampliar las expectativas en torno a su persona.
Usando como bandera el hecho de que fue uno de los que mayores votos obtuvo en la reciente elección federal, Edgar Melhem, también se promociona como firme aspirante al abanderamiento de su partido. Queda claro, sin embargo, que Río Bravo no es Tamaulipas.
Desde luego que en la lista de aspirantes a suceder al Gobernador Egidio Torre Cantú, figura el alcalde de Ciudad Victoria, Alejandro Ettiene Llano.
A diferencia del resto de los aspirantes o suspirantes, Ettiene ha mantenido un perfil bajo hasta el momento, lo que seguramente en vez de debilitarlo lo fortalece.
Pero vale aclarar un punto: el hecho de que mantenga un perfil bajo no significa que el también expresidente del Poder Judicial del Estado no esté trabajando en pos de sus posibilidades. Sus recorridos por todos los municipios del estado son constantes.
Hay varios más que se creen con posibilidades de convertirse en el próximo Gobernador de Tamaulipas, pero en lo personal creo que el “bueno” saldrá de esos cuatro que le cito.
Si me pregunta a mi le diré que si la decisión va a salir de aquí mismo y no del centro, el candidato natural a la gubernatura será Ettiene Llano.
Dueño de un prestigio intachable y con un historial profesional envidiable, el abogado victorense sería, indudablemente, la mejor carta que el PRI puede encontrar para mantenerse en el poder.
Al tiempo.
EL RESTO.
A propósito, una charla bastante prolongada tuvieron ayer en la mañana Edgar Melhem y el exdiputado local René Castillo de la Cruz.
Sentados a la mesa de un restaurante local, ambos intercambiaron palabras durante más de dos horas.
¿La gubernatura fue el tema de la plática?
ASI ANDAN LAS COSAS.




