Por José de Jesús Velázquez.
Aunque Tamaulipas figura como uno de los principales productores de especies pesqueras en el país, los cerca de tres mil pescadores que operan en la Laguna Madre siguen padeciendo de una grave pobreza, admitió la diputada Griselda Dávila Beas.
La legisladora del PRI por el municipio de San Fernando, dijo que mucha de esa pobreza tiene su origen en la poca capacidad de administrarse que padecen los productores.
“Ese es el gran problema, que los pescadores no saben administrarse” detalló.
Esa situación se refleja con mayor dureza a mitad de año cuando se decreta una veda de 45 días para la captura del camarón. Desde hace varios años el Gobierno federal suspende la pesca del camarón presuntamente para proteger su desarrollo.
Durante ese mes y medio de veda la mayoría de las familias de pescadores quedan sin sustento económico.
“Es algo para preocupar. De hecho yo estoy gestionando que entreguen a esas miles de familias una despensa que les permita alimentarse durante los 45 días que dura la veda. Están por resolver la solicitud y esperamos que sea favorable” mencionó.
En ese mismo sentido, señaló que un gran porcentaje de pescadores no están de acuerdo con la veda porque aseguran que el camarón se veda solo, de forma natural.
“El 11 de julio termina la veda y luego sigue la canícula y durante ésta los pescadores no capturan camarón. Por eso dicen que el producto se veda solo pero la autoridad no lo entiende así” indicó.
Dijo que las familias que habitan en los siete campos pesqueros de la Laguna Madre, padecen una gran cantidad de carencias, relacionadas sobre todo con rubros de salud, vivienda y educación.
Reconoció que por ser Tamaulipas uno de los estados con mayor potencial pesquero, esa situación debería reflejarse en una mayor estabilidad económica para quienes viven de la actividad, lo cual no sucede.



