Por José de Jesús Velázquez.
Penalizar la violencia en los espectáculos deportivos con sanciones de uno a cuatro años de prisión, propusieron diputados del Partido Nueva Alianza (PANAL), durante la sesión ordinaria del Congreso del Estado, celebrada éste miércoles.
A través de una iniciativa de decreto leída en la tribuna legislativa, el diputado Rogelio Ortiz Mar, planteo la necesidad de incorporar al Código Penal, un capítulo XI denominado “Violencia en los Espectáculos Deportivos”.
El capítulo contiene dos artículos. El 368 quinqués señalará que “Comete el delito de violencia en espectáculos deportivos, quién en un evento deportivo, encontrándose en el interior de un estadio o recinto utilizado para ese fin o en los espacios de estacionamiento o calles circundantes inmediatas al mismo, cometa por sí o incite a otros a cometer actos que produzcan lesiones a terceros o daños a bienes muebles o inmuebles…”
Y añade: “Se castigará con prisión de uno a cuatro años y multa de diez a ochenta días de salario mínimo vigente, sin perjuicio de las sanciones a que se haya hecho acreedor por la comisión de diverso delito”.
A su vez, el numeral 367 sexies, definirá que “además de las sanciones previstas en éste capítulo, a juicio del Juez se podrá prohibir al inculpado asistir a estadios o recintos de espectáculos deportivos”.
Actualmente el Distrito Federal cuenta con una ley materia de espectáculos deportivos, mientras que los estados de Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí, cuentan con reformas a sus Códigos Penales, en materia de violencia en espectáculos deportivos.
A su vez, los estados de Guanajuato y Morelos, tienen en análisis iniciativas en ese mismo sentido.
Ortiz Mar detalló que los eventos de carácter deportivo presentan índices cada vez más alto de participación y asistencia, por lo que es importante garantizar la seguridad de los asistentes.
“Los eventos deportivos son vulnerables en cuanto a conductas antisociales, y podemos observar en los últimos tiempos, un inquietante aumento de sucesos violentos por presuntas rivalidades entre aficionados, lo cual ha derivado situaciones desagradables, en ocasiones lamentables, para la seguridad de los asistentes, su dignidad, e integridad personal y la de sus bienes; y la de los inmuebles en que se realizan dichos eventos; en resumen, se superan los límites de la pasión deportiva para efectuar actos delictivos” mencionó.
Frente a esa situación, dijo, “lo más idóneo es adecuar nuestro marco jurídico, para prevenir, controlar y sancionar, la violencia en espectáculos deportivos, antes, durante y después de la realización del mismo evento, buscando siempre, salvaguardar los valores protegidos en la esfera del orden público, en lo que se refiere a la integridad, así como el bienestar de las personas en la seguridad, tranquilidad y disfrute de sus propiedades”.




