Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El campo tamaulipeco enfrenta un lamentable rezago en mecanización porque más del 60 por ciento de su maquinaria supera los 20 años de edad, lo que termina elevando los costos de producción de la actividad agrícola, informó Juan Báez Rodríguez.
El diputado local del PRI y exdirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), en la entidad, dijo que los programas gubernamentales han sido insuficientes en recursos para revertir ese rezago.
Por ejemplo, detalló, durante los últimos 20 años el Gobierno ha subsidiado alrededor de cuatro mil tractores que representan aproximadamente el 40 por ciento del parque de maquinaria, lo que significa que el otro 60 por ciento está en situación de obsolescencia con más de dos décadas de antigüedad.
“Pero además hay que tomar en cuenta de que muchos de esos tractores que se compraron hace 20 años ya también están en muy malas condiciones” indicó.
Báez Rodríguez dijo que lo antiguo de los tractores repercute en altos gastos de operación y mayor consumo de combustible, lo que impacta los costos de producción de la agricultura y en consecuencia reduce la rentabilidad de la actividad.
Frente a la situación, es urgente que los Gobiernos, el federal y estatal, mejoren los programas de subsidio para adquisición de maquinaria, pero con estrategias integrales donde se financie tanto la compra de un tractor como de una rastra y otros aditamentos necesarios.
Además, debe buscarse un modelo de subsidio que beneficie también a aquellos agricultores de bajo poder económico.
“En lo personal hemos insistido en que necesitamos programas diferentes, de mayor monto, integrales. Antes se daba un tractor y luego al año siguiente una sembradora o una rastra, y ahora ya se empieza a dar el tractor y la rastra juntos, lo que es muy bueno pero necesitamos generalizar esto” indicó.
Dijo que también hay fallas por criterios de elegibilidad, porque se beneficia a un número selecto y escaso de productores cuando lo que se necesita es que también ese subsidio llegue a quienes no han tenido apoyo por su situación económica, falta de organización o porque su superficie de tierra es muy pequeña.
“Es un círculo perverso al que tendríamos que buscarle salida de manera inteligente para que el subsidio llegue a todos” mencionó.




