Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Tal cual carrera maratónica, los candidatos de los 10 partidos que se disputarán el siete de junio las 300 diputaciones de mayoría y 200 de representación proporcional, aceleran el calentamiento en espera del disparo de salida de la meta, el próximo cinco de abril para el arranque de las campañas.
Sin embargo, resulta obvio que al menos en Tamaulipas será una carrera desangelada porque los partidos no han logrado prender a la ciudadanía.
A dos meses y medio del día en que los electores deberemos acudir a las urnas para votar, se percibe un absoluto desinterés por elegir a los próximos ocho diputados federales que nos representarán en la máxima tribuna legislativa del país.
Un desinterés que evidentemente parece tener su origen en la desconfianza ciudadana hacia los partidos políticos, que por su parte no se esfuerzan mucho por motivar a los electores. La gente está cansada, fastidiada y hastiada de escuchar la misma verborrea hueca. De cuentos chinos no quiere saber nada.
Es la misma historia de cada proceso electoral: los candidatos saldrán a las calles para tratar de seducirnos o persuadirnos con promesas mentirosas a cambio de que el siete de junio crucemos la boleta con su nombre.
Le apuesto lo que quiera a que todos usarán como banderas de campaña el tema de la inseguridad pública y la crisis económica, agravada ésta última por la caída del precio internacional del petróleo. Aunque no nos precisarán cómo, nos dirán que serán ellos quienes solucionen de tajo ambos problemas.
Por todo ello quiero invitarlo a que les paguemos a los candidatos con la misma moneda. A quien nos pida el voto digámosle que sí. Prometámosle cruzar la boleta con su nombre. Acuérdese que el prometer no empobrece.
Sin embargo, como de cualquier forma tendremos que elegir diputados, entonces le sugiero que trate de identificar al menos peor y votar por él. No vote por el que más le terquee, o el que le caiga mejor. Analice la historia personal y profesional de cada uno, sin importar el partido que represente, y al final elija al que más le convenza.
Creo que es la única alternativa que tenemos como ciudadanos: votar por el menos malo, y aunque aún faltan dos meses y medio para el siete de junio lo mejor sería empezar desde ahorita con esa tarea de evaluación.
Demostrémosles a los partidos políticos que ya no somos los mismos ingenuos de hace algunos años, en que como novias embelesadas nos dejábamos seducir con absoluta facilidad por el discurso mielero de los candidatos.
¿Estamos?.
EL RESTO.
UN TOTAL de ocho alcaldes, sus tesoreros y síndico, “estrenarán” la nueva Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas, al recibir sanciones que van desde los 400 a 1200 salarios mínimos por no responder al pliego de observaciones que les hizo la Auditoría Superior del Estado en la cuenta pública del 2013.
Entre los Presidentes Municipales va la alcaldesa matamorense, Leticia Salazar Vázquez, por lo que no se extrañen si de pronto nos sale con que la multa es “golpeteo” político.
ASI ANDAN LAS COSAS.



