Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Ciudad Victoria, quiere poner orden afuera con el desorden adentro. Esa es la única forma en que podemos entender su decisión arbitraria de triplicarle el cobro a todos aquellos usuarios que carecen de medidor en sus tomas domiciliarias.
Resulta que a partir del presente mes, sin aviso previo de por medio, y simplemente porque “así lo consideró conveniente”, el organismo operador de agua potable en la capital decidió clavarle la uña larga a cerca de 22 mil familias victorenses.
Con esa medida, un usuario que pagaba una cuota fija de 165 pesos mensuales, en el recibo de marzo se llevó la sorpresa de que el cobro se le triplicó.
Cuando el afectado acude a la ventanilla del organismo a reclamar el incremento, la respuesta de la cajera es simple pero tajante : “lo que sucede es de que a partir de éste mes la Comapa elevó el cobro promedio a las tomas sin medidor. De un cobro de 10 metros cúbicos de agua que venía aplicando, lo elevó a 13, 15 y hasta 20 metros, dependiendo del sector y el tipo de toma”.
Como el metro cúbico de agua cuesta más en función de que el consumo sea mayor, el cobro en pesos llega a triplicarse.
Pero hay más: el usuario no tiene derecho a llevar su queja más allá de la caja de cobro, porque la empleada le advierte que ella es la última instancia para resolverle su problema.
“No puede pasar a la gerencia o con cualquier otro funcionario. Aquí conmigo es la única opción para quejarse” es el rezo que repiten las cajeras a los inconformes, que son muchos.
Por cualquier lado que se le vea, la decisión de la Comapa es arbitraria, abusiva, prepotente, y seguramente hasta ilegal.
Veamos: cuando usted acude como usuario a contratar el servicio de agua le aplican un cobro que incluye la colocación de un medidor que permitirá al organismo saber con precisión el consumo mensual en esa toma.
Resulta sin embargo, que durante años la Comapa ha permitido la existencia de alrededor de 22 mil tomas sin medidor. Las razones son variadas pero entre ellas destacan dos : una, que el organismo no tuvo en su momento medidores suficientes, y dos, que muchos de los aparatos fueron robados y nunca se colocaron nuevos.
Eso significa entonces que la Comapa ha incumplido con su obligación de dotar de medidores a las tomas que da de alta y por las que cobra muy bien
Ante esa incapacidad para colocarle medidores a todas las tomas, el organismo decidió por lo más práctico: aplicarle un cobro fijo a cada usuario. Así ha sido durante años.
Sin embargo, de pronto los responsables de la Comapa decidieron que el cobro que estaban aplicando era muy poquito y optaron por elevarlo. Así nada más, porque a ellos se les antojo. No se detuvieron a pensar en el golpe terrible que eso significa para la economía de miles y miles de familias que están resultando afectadas.
Si lo que quiere es poner orden o incrementar sus ingresos, lo que debió hacer fue colocarle medidores a cada una de esas 22 mil tomas para que el cobro a aplicar sea justo para ambas partes: para el usuario y para el organismo. Pero no, se fue a lo facilito: elevar la cuota fija.
Sabedora de que incurre en exceso y en abuso, el organismo se cuidó de no difundir previamente el cobro que iba a aplicar. Debió publicitarlo como lo hace cuando va a dejar sin servicio a algunos sectores de la ciudad, pero no lo hizo porque sabe que la condena social será unánime. Por eso prefirió dar el golpe y esconder la mano.
Los diputados tienen en este asunto un buen tema para desquitar su chamba.
ASI ANDAN LAS COSAS.




