Home » Columnas » Empantanan la justicia.

Empantanan la justicia.

Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.

El Juez de Distrito, Eucario Adame Pérez, adscrito al Centro Federal de Justicia de Ciudad Victoria, denunció la semana pasada las graves implicaciones que está teniendo para el sistema de justicia penal acusatorio, la falta de autonomía del agente del Ministerio Público.

El juzgador se refirió particularmente a los agentes del Ministerio Público Federal, dependientes de la Procuraduría General de la República, pero en realidad es una situación que también esta ocurriendo en el ámbito estatal, incluso con consecuencias mayores que las que se dan en la instancia federal.

No habla Adame sobre la autonomía que por disposición Constitucional y legal tiene el representante social. Esa existe. Se refiere a una autonomía que los superiores jerárquicos le regatean o le niegan a los fiscales cuando se trata de tomar decisiones dentro de una carpeta de investigación.

El Juez habló en concreto del tema de los procedimientos abreviados, una figura jurídica contemplada en el Código de Procedimientos Penales a través de la cual un acusado puede declararse culpable a cambio de recibir determinados beneficios, principalmente una reducción importante de la condena.

Con el procedimiento abreviado todos ganan. Gana el Estado porque no tiene que iniciar un juicio para resolver sobre la culpabilidad o inocencia del acusado, y gana el acusado porque tiene la oportunidad de saldar en un tiempo más corto su deuda con la sociedad por el delito cometido.

En muchos casos, también gana la víctima porque recibe con más prontitud una reparación del daño.

El problema, dice el Juez, es que son contadísimos los procedimientos abreviados que se han concretado debido al burocratismo imperante en la PGR.

“El Ministerio Público federal debe solicitar autorización a la delegación de la PGR para conceder el procedimiento abreviado, la delegación remite la solicitud al nivel central en la Ciudad de México, y luego hay que esperar a que regrese la respuesta. Todo eso hace muy tardado el procedimiento” detalló en una conferencia dentro de la Semana Nacional de Acceso a la Justicia.

Las consecuencias son inevitables porque obstaculiza el espíritu del sistema acusatorio, que es precisamente el de agilizar los procesos penales para que la procuración e impartición de justicia sea efectivamente rápida.

Me parece que la denuncia del Juez federal debería ser escuchada también por las instancias estatales competentes, porque, como le decía, el problema es mucho más grave en el fuero común que en el federal.

Tan grave es que ya existe ya un enorme rezago de carpetas de investigación, que debiendo ser judicializadas permanecen en los escritorios de los fiscales porque no han recibido autorización para proceder. Están empantanando la justicia.

Eso significa que hay cientos o miles de ciudadanos en espera de que se les haga justicia.

Bajo ese escenario, algo deberán hacerse porque de lo contrario en poco tiempo estaremos pero que como estábamos con el sistema tradicional de justicia penal, donde un proceso tardaba años en resolverse.

Creo que una razón por la que los superiores jerárquicos le cuidan las manos a los fiscales es por el riesgo de corrupción. Y si, efectivamente, es muy alta la probabilidad de que un agente del Ministerio Público venda su decisión de autorizar un procedimiento abreviado o cualquier otra medida alterna para que el acusado evite un juicio, pero las autoridades deben buscar otra solución para impedir esa posibilidad.

Insisto: si no le sueltan las manos a los agentes del Ministerio Público, el sistema acusatorio va a colapsar. Lo van a “a matar” cuando apenas tiene dos años de vigencia.

ASI ANDAN LAS COSAS.

roger_rogelio@hotmail.com

Print Friendly, PDF & Email

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*